Cuando entre tanta gente te sientes pequeña y sola. Cuando sabes que no debes pensar las cosas demasiado pero no hay manera de parar a tu cabeza, porque va a 3000 revoluciones por minuto.
Me ahogo en cada paso que doy un poco mas, como metida en arenas movedizas.
Me autodestruyo y destruyo todo aquello que me hace feliz.
Al igual que un girasol le doy la espalda a todo lo brillante que la vida me aporta y me quedo cabizbaja mirando y repensando todo lo que me hace daño.
No se que es lo que desencadenó que hoy por hoy mi salud mental sean escombros, ojalá pudiera meterlos a la basura y volver a construir un hogar donde vivir agusto conmigo misma y con mis pensamientos. Aprender a gestionar mi dolor sin tener que destrozar mi dia a dia.
Ojalá.
Comentarios
Publicar un comentario